Usted está volando sobre el océano Atlántico, en un día despejado. De repente, sus instrumentos enloquecen. La brújula gira sin control. La radio se llena de estática. Mira hacia abajo y el mar, que debería ser azul, parece blanco y brillante. Y luego, el silencio.
Este es el guion de la pesadilla que ha alimentado la leyenda del Triángulo de las Bermudas.
Ubicado entre Miami, Puerto Rico y las islas Bermudas, este parche de océano ha sido culpado de la desaparición de cientos de barcos y aviones, y de más de 1.000 vidas humanas en el último siglo. Sin llamadas de socorro. Sin restos. Sin explicación.
¿Es un portal dimensional? ¿Una base de OVNIs submarina? ¿O simplemente una zona de mal tiempo y tráfico intenso?
Acompáñeme a navegar por las aguas del «Triángulo del Diablo» para separar la histeria de Charles Berlitz de la ciencia oceanográfica.
El Vuelo 19: El misterio fundacional
El 5 de diciembre de 1945, cinco torpederos TBM Avenger de la Marina de EE.UU. despegaron de Fort Lauderdale para un entrenamiento rutinario. El clima era bueno. Los pilotos eran experimentados.
Pero algo salió mal. El líder, el teniente Charles Taylor, reportó por radio: «Mis brújulas no funcionan. No sé dónde estamos».
Durante horas, volaron en círculos, cada vez más desorientados, hasta que se quedaron sin combustible.
Lo más escalofriante es que se envió un hidroavión de rescate PBM Mariner con 13 hombres para buscarlos… y ese avión también desapareció. Explotó en el aire a los 20 minutos de despegar.
En un solo día, 6 aviones y 27 hombres se desvanecieron. Nunca se encontró ni un tornillo.
El USS Cyclops: El gigante perdido
Antes de los aviones, desaparecían los barcos. En 1918, el USS Cyclops, un inmenso barco de abastecimiento de la Marina con 309 tripulantes, desapareció sin dejar rastro mientras viajaba de Barbados a Baltimore.
No hubo SOS. No hubo tormenta reportada. Es, hasta hoy, la mayor pérdida de vidas en la historia de la Marina de EE.UU. fuera de combate.
¿Cómo se pierde un barco de 19.000 toneladas sin dejar ni un salvavidas flotando?
Teoría 1: Anomalías Magnéticas y la Línea Agónica
Una de las explicaciones más citadas es el magnetismo.
El Triángulo de las Bermudas es uno de los dos lugares en la Tierra (el otro es el Mar del Diablo en Japón) donde el norte magnético (brújula) y el norte verdadero (geográfico) se alinean.
Normalmente, hay una diferencia (declinación) que los navegantes deben corregir. En esta zona, esa diferencia desaparece o fluctúa de manera extraña.
Si un piloto no sabe esto y trata de «corregir» su rumbo basándose en cálculos normales, puede terminar desviándose cientos de kilómetros, perdiéndose en el vasto océano hasta quedarse sin combustible.
Además, se han reportado «nieblas electrónicas» que interfieren con los equipos, sugiriendo tormentas geomagnéticas locales.
Teoría 2: Las Bombas de Metano
La explicación científica más explosiva involucra el hidrato de metano.
El fondo marino de esta zona es rico en depósitos de gas metano congelado. Si una bolsa de gas se rompe (por un deslizamiento de tierra submarino), libera una burbuja gigante de gas que sube a la superficie.
Cuando la burbuja llega arriba, reduce drásticamente la densidad del agua. Un barco que flota en agua normal se hundiría instantáneamente en agua espumosa y aireada. Cae como una piedra al fondo.
Si el gas sigue subiendo, puede entrar en los motores de un avión que vuele bajo, provocando una explosión o un fallo de motor por falta de oxígeno.
Teoría 3: Olas Gigantes (Rogue Waves)
El Triángulo es una zona de tormentas violentas y corrientes rápidas (la Corriente del Golfo).
Los oceanógrafos han confirmado la existencia de olas gigantes (rogue waves) de hasta 30 metros de altura, que aparecen de la nada en mares tranquilos.
Estas paredes de agua pueden partir un barco por la mitad en segundos. Si el USS Cyclops fue golpeado por una de estas, se habría hundido antes de poder enviar una señal de radio.
La Pirámide de Cristal: ¿Tecnología Atlante?
No podemos ignorar la teoría esotérica. El psíquico Edgar Cayce predijo que la Atlántida estaba cerca de Bimini (dentro del Triángulo).
En 2012, se viralizó la noticia de que el oceanógrafo Dr. Meyer Verlag había encontrado una pirámide de cristal gigante en el fondo del mar, tres veces más grande que la de Keops.
Según la teoría, esta pirámide sería una antigua planta de energía atlante que sigue emitiendo pulsos electromagnéticos, derribando aviones.
Lamentablemente, la historia de Verlag resultó ser un bulo de internet, pero la idea de ruinas sumergidas (como el Camino de Bimini) sigue fascinando.
Conclusión: ¿Misterio o Estadística?
La Guardia Costera de EE.UU. y la aseguradora Lloyd’s de Londres tienen una postura clara: El Triángulo no existe.
Estadísticamente, no desaparecen más barcos ni aviones en esa zona que en cualquier otra parte del mundo con tanto tráfico. Es una de las rutas más transitadas del planeta.
Sin embargo, la estadística no consuela a las familias del Vuelo 19.
El Triángulo de las Bermudas puede ser una combinación de clima volátil, error humano y geología única. Pero cuando usted vuela sobre esas aguas azules y mira hacia abajo, es difícil no sentir un escalofrío, preguntándose si hoy será el día en que la brújula empiece a girar.
