Le invito a un viaje a las profundidades más oscuras de la conspiración OVNI, a una historia tan explosiva y aterradora que le costó la vida a su narrador. Es una historia que no trata de luces en el cielo, sino de una guerra sangrienta librada a dos millas bajo tierra, un conflicto encubierto entre fuerzas especiales de élite y una hostil presencia no humana que ha establecido bases en nuestro planeta.
Esta es la historia de Philip Schneider. En los últimos dos años de su vida, desde 1994 hasta su misteriosa muerte en 1996, este geólogo e ingeniero estructural se embarcó en una gira de conferencias por Estados Unidos, revelando lo que él afirmaba era su experiencia de 17 años trabajando en «proyectos negros» para el gobierno.
Su testimonio es, sin duda, uno de los más controvertidos y sensacionales de la historia. Habló de Bases Militares Subterráneas Profundas (DUMBs), de tecnología de ingeniería inversa, de presupuestos negros que consumen una cuarta parte del PNB de la nación y, lo más impactante de todo, de un tiroteo en 1979 en el que luchó y sobrevivió a un enfrentamiento con extraterrestres Grises y Reptilianos en la infame Base de Dulce.
¿Fue Phil Schneider un héroe denunciante que pagó el precio final por decir la verdad? ¿O fue un hombre perturbado que tejió una fantasía paranoica? Hoy, vamos a examinar su testimonio, la evidencia que presentó y las circunstancias de su muerte. Prepárese para la historia de la guerra que, según se dice, se libra bajo nuestros propios pies.
¿Quién fue Phil Schneider?
Phil Schneider se presentaba como un geólogo e ingeniero autodidacta que había trabajado para la firma de ingeniería Morrison-Knudsen. Afirmaba que su padre, Oscar Schneider, había sido un capitán de submarino en la Marina de EE.UU. que estuvo involucrado en la Operación Crossroads (las pruebas de la bomba atómica en el atolón de Bikini) y, supuestamente, en el Experimento Filadelfia.
Según Schneider, su propio trabajo en proyectos negros le dio acceso a los secretos más profundos del gobierno en la sombra. Con un nivel de autorización de seguridad «Rhyolite», participó en la construcción de una vasta red de Bases Militares Subterráneas Profundas (DUMBs) en todo Estados Unidos.
En sus conferencias, Schneider presentaba lo que él afirmaba era evidencia física: extraños metales y artefactos de sus proyectos, y su propia mano izquierda, a la que le faltaban tres dedos, una herida que, según él, recibió en el evento que cambió su vida.
El tiroteo en la Base de Dulce (1979)
El núcleo del testimonio de Schneider es su relato del «Tiroteo de Dulce». En 1979, mientras trabajaba en la construcción de un anexo subterráneo a la base secreta cerca de Dulce, Nuevo México, su equipo perforó accidentalmente una caverna artificial que no estaba en los planos.
Esta caverna, según Schneider, era una base alienígena preexistente, habitada por grandes extraterrestres Grises y seres Reptilianos. Lo que siguió fue un caos infernal.
- El enfrentamiento: Schneider bajó a la caverna con un equipo de Boinas Verdes y fuerzas especiales Delta Force. Se encontraron cara a cara con los alienígenas. Se desató un tiroteo.
- El arma alienígena: Schneider afirmó haber matado a dos de los seres antes de que uno de ellos le apuntara con un arma que emitía un rayo de energía de cobalto azul. El rayo le abrió el pecho, le quemó los dedos de la mano izquierda y le dio una dosis masiva de radiación.
- Las bajas: En el tiroteo, según Schneider, murieron 66 agentes del servicio secreto, Boinas Verdes y personal de la Fuerza Aérea. Él fue uno de los tres únicos supervivientes, salvado por un Boina Verde que sacrificó su propia vida para poner a Schneider en un ascensor y enviarlo a la superficie.
Este evento, según Schneider, rompió el frágil tratado que el gobierno tenía con los Grises (el Tratado Greada de 1954) y dio comienzo a una guerra encubierta y esporádica que ha continuado desde entonces.
La infraestructura del gobierno en la sombra: DUMBs y presupuestos negros
Más allá del tiroteo, las revelaciones de Schneider sobre la infraestructura del gobierno en la sombra son igualmente asombrosas.
- La red de DUMBs: Afirmó que existen más de 131 DUMBs solo en Estados Unidos (y más de 1,400 en todo el mundo). Estas bases, algunas de las cuales tienen el tamaño de ciudades, se encuentran a más de una milla de profundidad y están conectadas por una red de trenes de levitación magnética (Maglev) de alta velocidad.
- El presupuesto negro: Schneider afirmó que el «presupuesto negro» —el presupuesto clasificado que financia estos proyectos— consume 1.25 billones de dólares al año, lo que representaba el 28% del Producto Nacional Bruto de EE.UU. en ese momento. Este dinero se obtendría, en parte, del tráfico de drogas financiado por la CIA.
- Tecnología secreta: Estas bases serían los lugares donde se almacena y se hace ingeniería inversa a la tecnología extraterrestre, y donde se desarrollan programas de armamento avanzado, lejos de cualquier supervisión del Congreso o del público.
La agenda alienígena y el Nuevo Orden Mundial
Schneider pintó un cuadro apocalíptico de la agenda alienígena, que, según él, estaba directamente ligada al plan para un Nuevo Orden Mundial.
- Una agenda de conquista: Afirmó que la agenda de los Grises y los Reptilianos no era benevolente, sino una de conquista gradual, con el objetivo final de esclavizar a la humanidad.
- Complicidad del gobierno: El gobierno en la sombra, al principio, habría colaborado con ellos a cambio de tecnología, pero la relación se habría agriado a medida que la verdadera agenda alienígena se hizo evidente.
- La conexión con el NWO: Schneider creía que el plan para un gobierno mundial único era, en realidad, la fase final de la toma de control alienígena, un gobierno títere que facilitaría la subyugación de la población.
La muerte de un denunciante
Phil Schneider sabía que su vida corría peligro. En sus conferencias, a menudo declaraba que era un hombre marcado y que ya había sobrevivido a más de una docena de intentos de asesinato. Dijo a sus amigos que si alguna vez lo encontraban «suicidado», no lo creyeran.
El 17 de enero de 1996, después de varios días sin tener noticias de él, sus amigos y la policía entraron en su apartamento. Lo encontraron muerto. La causa oficial de la muerte fue «suicidio». Supuestamente, se había estrangulado con un catéter de goma enrollado tres veces alrededor de su cuello.
Las circunstancias de su muerte son extremadamente sospechosas:
- El método: El método de suicidio es increíblemente difícil, si no imposible, de autoinfligir.
- La autopsia: Su ex esposa, Cynthia Drayer, afirmó que la autopsia reveló signos de tortura antes de su muerte.
- Evidencia desaparecida: Sus materiales de investigación, incluyendo los artefactos metálicos y las fotos que mostraba en sus conferencias, desaparecieron de su apartamento.
Para sus seguidores, la muerte de Phil Schneider no fue un suicidio, sino un asesinato, un silenciamiento para detener la difusión de su explosivo testimonio.
Conclusión: ¿héroe, loco o desinformador?
El legado de Phil Schneider es complejo y polarizante.
- Para sus partidarios: Es el héroe denunciante definitivo, un hombre valiente que sacrificó todo para advertir a la humanidad de una amenaza existencial. Su historia, por fantástica que sea, es la única que conecta todos los puntos: las DUMBs, el presupuesto negro, el Tratado Greada, la Base de Dulce y el Nuevo Orden Mundial.
- Para sus detractores: Es un narrador de historias con problemas mentales. Señalan la falta total de evidencia corroborante para sus afirmaciones más espectaculares (el tiroteo, la red de DUMBs) y las inconsistencias en su historial personal y profesional.
- Una tercera posibilidad: ¿Podría Schneider haber sido víctima de una operación de desinformación? ¿Alguien le «alimentó» con una mezcla de información real y falsa para desacreditar el campo de la investigación de las bases subterráneas?
Independientemente de la verdad, el testimonio de Phil Schneider nos obliga a enfrentarnos a las posibilidades más extremas del encubrimiento. Su historia, ya sea un hecho o una ficción, ha dado forma a toda una generación de investigadores de la conspiración y ha cimentado la leyenda de la Base de Dulce como el epicentro de la pesadilla ufológica.
Nos deja con una pregunta inquietante: si lo que dijo es incluso parcialmente cierto, entonces la realidad de nuestro mundo es infinitamente más extraña y más peligrosa de lo que nos atrevemos a imaginar. Y la verdadera guerra no se está librando en la superficie, sino en la oscuridad silenciosa que yace bajo nuestros pies.
