Plantas sagradas y la expansión de la conciencia: un viaje por la ayahuasca, el peyote y los hongos psilocibios
El llamado de lo ancestral en la modernidadDesde las profundidades de la cuenca amazónica hasta las áridas extensiones del desierto de Chihuahua, la humanidad ha mantenido un diálogo silencioso pero inquebrantable con el reino vegetal. No hablamos de una relación puramente nutricional o medicinal en el sentido alopático, sino de un vínculo ontológico. Las plantas sagradas, a menudo mal etiquetadas bajo el término reduccionista de alucinógenos, actúan como llaves maestras para cerraduras que la evolución, o quizás la cultura, han mantenido selladas en nuestra psique.Vivimos en una era de desconexión profunda, donde el ruido digital ha silenciado los ritmos biológicos. En este contexto, el resurgimiento del interés por sustancias como la ayahuasca, el peyote y los hongos del género Psilocybe...




