Le invito a adentrarse en el mundo de una de las sociedades secretas más notorias, incomprendidas y, sin duda, más influyentes del ocultismo moderno. Una orden que comenzó como una rama de la masonería, pero que fue transformada por un solo hombre en el principal vehículo para una nueva y radical ley espiritual. Una orden que colocó el acto sexual en el centro mismo de su práctica mágica, viéndolo no como un pecado, sino como el sacramento supremo. Esta es la historia de la Ordo Templi Orientis (O.T.O.) y su profeta, Aleister Crowley.
Para el público en general, la O.T.O. y Crowley son sinónimos de satanismo, orgías y magia negra. Pero, ¿es esa la verdad, o es una caricatura sensacionalista? ¿Cuál es la verdadera filosofía detrás de su famoso credo, «Haz tu Voluntad»? ¿Y cómo ha influido esta sociedad secreta en todo, desde el nacimiento de la ciencia de los cohetes hasta la contracultura del rock and roll?
Hoy, vamos a descifrar los secretos de la O.T.O. Exploraremos sus orígenes masónicos, la revelación de «El Libro de la Ley» que lo cambió todo, y la naturaleza de la «magia sexual», la técnica que, según ellos, es la clave para la iluminación y el poder.
El origen: de la masonería a la magia
La Ordo Templi Orientis fue fundada a principios del siglo XX por el rico industrial austriaco Carl Kellner. Kellner y sus asociados, todos masones de alto grado, creían haber descubierto un «secreto clave» que subyacía a todos los misterios de la naturaleza, la religión y la masonería. Este secreto era la magia sexual: la práctica de utilizar la energía del orgasmo como una fuerza para lograr resultados en el mundo material y espiritual.
La O.T.O. original fue concebida como una academia masónica, una «Academia Masonica», que enseñaría este secreto a través de una serie de diez grados iniciáticos. Sin embargo, la orden permaneció relativamente oscura hasta que, en 1912, su entonces líder, Theodor Reuss, acusó a un joven y brillante ocultista británico de haber revelado el secreto del noveno grado en una de sus publicaciones. Ese hombre era Aleister Crowley.
Crowley, sorprendido, respondió que no podía haber revelado su secreto, ya que no lo conocía. Cuando Reuss le explicó la naturaleza de la magia sexual, Crowley afirmó que él ya había llegado a las mismas conclusiones de forma independiente. Impresionado, Reuss nombró a Crowley Gran Maestre de la rama británica de la O.T.O., encargándole la tarea de reescribir sus rituales.
La revelación de Thelema: «Haz tu Voluntad»
Crowley no se limitó a reescribir los rituales. Transformó la O.T.O. de una academia masónica en el principal vehículo de su propia filosofía revelada: Thelema (la palabra griega para «Voluntad»).
La historia de Thelema comienza en El Cairo en 1904. Durante su luna de miel, Crowley y su esposa Rose realizaron un ritual en el que, según él, Rose entró en trance y le informó que el dios egipcio Horus lo había elegido para recibir un mensaje. Durante tres días consecutivos, del 8 al 10 de abril, a mediodía, Crowley transcribió lo que una inteligencia preterhumana, que se identificó como Aiwass, le dictó.
El resultado fue un texto breve y críptico de tres capítulos llamado «Liber AL vel Legis» o «El Libro de la Ley». Este libro se convirtió en el texto sagrado de Thelema y anunció el amanecer de una nueva era, el Eón de Horus, regido por una nueva ley:
«Haz tu Voluntad será el todo de la Ley. Amor es la ley, amor bajo voluntad.»
Este credo, a menudo malinterpretado como un llamado al hedonismo sin límites («haz lo que quieras»), es, para los thelemitas, mucho más profundo. La «Verdadera Voluntad» no es el capricho del ego, sino el propósito único y verdadero de un individuo en el universo, su órbita correcta. La misión de un thelemita es descubrir esa Verdadera Voluntad y llevarla a cabo sin desviarse.
Crowley reestructuró la O.T.O. para que fuera el sistema de entrenamiento que llevaría al iniciado al descubrimiento y la manifestación de su Verdadera Voluntad.
El secreto central: la magia sexual
En el corazón del sistema de Crowley y de los grados superiores de la O.T.O. se encuentra la magia sexual. La filosofía es una forma de alquimia tántrica.
- La energía creativa: El impulso sexual y el orgasmo son vistos como la manifestación de la fuerza creativa divina en el plano físico. Es la energía más poderosa que un ser humano puede generar.
- La consagración del acto: En lugar de «desperdiciar» esta energía en la procreación o el placer mundano, el mago ceremonial consagra el acto sexual. Lo convierte en un ritual, enfocando toda su intención y voluntad en un objetivo específico en el momento del clímax.
- La unión de los opuestos: El acto sexual es la unión de las polaridades (masculina y femenina, sol y luna, activo y pasivo). En ese momento de unión, el mago trasciende la dualidad y se conecta con la fuente de la creación, permitiéndole «imprimir» su Voluntad en el tejido del universo.
Los diferentes grados de la O.T.O. enseñan diferentes técnicas de magia sexual:
- Grados inferiores: Se centran en la filosofía y el simbolismo.
- Grado VIII°: Se centra en la magia auto-sexual (masturbatoria).
- Grado IX°: Se centra en la magia heterosexual, utilizando los fluidos sexuales para crear «elixires».
- Grado XI°: Se centra en la magia homosexual.
De la magia a la ciencia de los cohetes: el caso de Jack Parsons
La influencia de la O.T.O. se extendió a lugares sorprendentes. Uno de los casos más fascinantes es el de John «Jack» Whiteside Parsons.
- El científico de cohetes: Parsons fue uno de los pioneros de la propulsión de cohetes de combustible sólido en Estados Unidos. Fue uno de los fundadores del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de Caltech, la institución que se convertiría en el brazo principal de la NASA para la exploración planetaria. Un cráter en el lado oscuro de la Luna lleva su nombre.
- El mago thelémico: Al mismo tiempo, Parsons era el líder de la Logia Agape de la O.T.O. en Pasadena, California. Era un devoto seguidor de Aleister Crowley, con quien mantenía correspondencia. Parsons no veía ninguna contradicción entre su ciencia y su magia. Para él, ambas eran formas de explorar los límites de la realidad.
- El «Babalon Working»: En 1946, Parsons, junto con un joven L. Ron Hubbard (el futuro fundador de la Cienciología), llevó a cabo una serie de rituales de magia sexual conocidos como el «Babalon Working». Su objetivo era encarnar a Babalon, la diosa thelémica de la lujuria y la libertad, en una mujer de carne y hueso, para dar a luz a un «niño mágico» que cambiaría el mundo.
La historia de Parsons ilustra la extraña intersección entre el ocultismo de vanguardia y la ciencia de vanguardia que a menudo se encuentra en estas sociedades.
El legado moderno: de la contracultura a la élite
Después de la muerte de Crowley en 1947, la O.T.O. entró en un período de declive, pero resurgió con fuerza durante la contracultura de los años 60 y 70.
- Influencia en la música: La filosofía de «Haz tu Voluntad» resonó profundamente en la rebelión juvenil. Músicos como Jimmy Page de Led Zeppelin eran devotos seguidores de Crowley (Page incluso compró la antigua casa de Crowley en el Lago Ness, Boleskine House). The Beatles pusieron a Crowley en la portada de su álbum «Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band».
- La O.T.O. hoy: Hoy en día, la Ordo Templi Orientis es una organización internacional reconocida legalmente como una entidad religiosa. Tiene miles de miembros en todo el mundo, que practican los rituales y la filosofía de Thelema.
- Influencia en la élite: Los investigadores de la conspiración argumentan que la influencia de la O.T.O. y la filosofía thelémica se extiende a los niveles más altos de la élite del entretenimiento y la política, citando el uso persistente de su simbolismo en Hollywood y la industria de la música como prueba de una agenda oculta para promover sus valores.
En conclusión, la Ordo Templi Orientis es mucho más que un simple club de ocultismo. Fue el vehículo que transformó la magia de un arte arcano y fragmentado en un sistema psicológico y espiritual coherente para la era moderna. A través de la figura titánica de Aleister Crowley, la O.T.O. desató una filosofía de individualismo radical y autodeificación que ha moldeado profundamente la espiritualidad alternativa y la cultura popular del último siglo.
Ya sea que uno vea a Crowley como un profeta de la libertad o como un ególatra corrupto, su influencia, canalizada a través de la O.T.O., es innegable. Nos dejó un legado que nos obliga a cuestionar la naturaleza de la moralidad, el poder de la voluntad y el papel sagrado y a menudo temido de la energía más fundamental de la vida: la sexualidad.
