Representación artística del Mothman bloqueando una carretera nocturna, destacando sus característicos ojos rojos brillantes."Era como un hombre, pero con alas": la visión que persiguió a Point Pleasant durante un año.

Usted está conduciendo por una carretera secundaria en Virginia Occidental. Es noviembre de 1966. Pasa cerca de una antigua fábrica de explosivos de la Segunda Guerra Mundial, conocida como la «Zona TNT». De repente, algo despega del suelo. No es un pájaro. Es un hombre. Un hombre gris, de dos metros de altura, con alas de murciélago y dos ojos rojos brillantes incrustados en el pecho que le miran fijamente.

Usted acelera a 160 km/h, pero la criatura le sigue sin esfuerzo, planeando sobre su coche, chillando como un ratón gigante.

Esta no es una historia de campamento. Es el testimonio jurado de Roger Scarberry y Steve Mallette ante el sheriff de Mason County. Y fue solo el comienzo.

Durante los siguientes 13 meses, el pueblo de Point Pleasant se convirtió en el epicentro de la actividad paranormal más intensa de la historia de Estados Unidos. Avistamientos de la criatura, OVNIs, Hombres de Negro y extrañas llamadas telefónicas. Todo culminó en una tragedia horrible que marcó a la comunidad para siempre.

Bienvenido a la leyenda del Mothman (El Hombre Polilla). Acompáñeme a investigar si esta entidad era un monstruo, un alienígena o un profeta del desastre.

La anatomía del miedo

Lo primero que usted debe notar es que el Mothman no se parece a ningún animal conocido.
Los testigos (más de 100 en un año) fueron consistentes:

  • Altura: Aproximadamente 2 metros.
  • Color: Gris o pardo.
  • Alas: Enormes, de unos 3 metros de envergadura, que no aleteaban, sino que le permitían planear o despegar verticalmente como un helicóptero.
  • Cabeza: No tenía cabeza visible. Los ojos estaban en la parte superior del torso.
  • Ojos: Rojos, brillantes, hipnóticos y separados.

La prensa lo bautizó «Mothman» inspirada en el villano «Killer Moth» de la serie de Batman que estaba de moda, pero la criatura no tenía nada de cómica. Inspiraba un terror primario, una sensación de «mal puro» que dejaba a los testigos con pesadillas durante meses.

La Zona TNT: El hogar del monstruo

El epicentro de los avistamientos fue el área de gestión de vida silvestre McClintic, conocida localmente como la Zona TNT.
Durante la guerra, allí se fabricaban explosivos. El lugar estaba lleno de búnkeres de hormigón (iglús) cubiertos de tierra, túneles y residuos químicos.

Es el escenario perfecto para una película de terror, pero también para una mutación biológica. Algunos teóricos sugirieron que el Mothman era una grulla canadiense mutada por los químicos tóxicos. Sin embargo, una grulla no persigue coches a 160 km/h ni tiene ojos rojos brillantes.

John Keel y las Profecías

El periodista John Keel llegó al pueblo para investigar y se convirtió en parte de la historia. Su libro, The Mothman Prophecies, relata cómo la extrañeza escaló rápidamente.
Keel y otros testigos empezaron a recibir llamadas telefónicas de voces metálicas, a ver luces en el cielo y a ser visitados por los misteriosos Hombres de Negro (MIB), que les advertían que dejaran de hablar.

Pero lo más inquietante fue la sensación de fatalidad inminente. Muchos habitantes empezaron a tener sueños premonitorios de gente muriendo en el río, de regalos de Navidad flotando en el agua.
Keel llegó a creer que el Mothman no era un animal, sino una entidad «ultraterrestre» (interdimensional) que intentaba advertirles… o alimentarse de su miedo.

Indrid Cold: El hombre sonriente

En medio de la locura, apareció otro personaje: Indrid Cold.
Un vendedor llamado Woodrow Derenberger afirmó que una nave aterrizó frente a su camión y un hombre de aspecto humano pero extraño, con una sonrisa permanente y un traje brillante, se comunicó con él telepáticamente. Se presentó como Indrid Cold.
¿Estaba el Mothman conectado con estos visitantes? ¿Era su mascota, su guardián o una forma diferente de la misma entidad?

El 15 de diciembre de 1967: El silencio cae

La tensión en Point Pleasant se podía cortar con un cuchillo. Y entonces, se rompió.
A las 5:00 PM del 15 de diciembre, en plena hora punta de compras navideñas, el Silver Bridge, un puente colgante que conectaba Point Pleasant con Ohio, colapsó.

En segundos, 37 vehículos cayeron a las aguas heladas del río Ohio. 46 personas murieron.
Fue uno de los peores desastres estructurales en la historia de EE.UU. La causa oficial fue la falla de una sola barra de ojo (eyebar) en la cadena de suspensión debido a la corrosión y la sobrecarga.

Pero para la gente de Point Pleasant, la causa fue otra.
Muchos recordaron haber visto al Mothman posado en la estructura del puente días antes.
Después del colapso, los avistamientos cesaron por completo. El Mothman desapareció.

Teorías: ¿Ángel o Demonio?

Usted tiene tres formas de interpretar esta historia:

  1. La Maldición de Cornstalk: Una leyenda local dice que el jefe indio Cornstalk maldijo la tierra hace 200 años antes de ser asesinado. El Mothman sería la manifestación de esa maldición.
  2. El Heraldo: El Mothman intentaba advertir a la gente. Su presencia en el puente no era para tirarlo, sino para señalar el peligro. Al igual que las banshees celtas, aparece antes de la muerte.
  3. El Búho Gigante: La explicación escéptica. Un búho cornudo o un cárabo lapón (aves grandes con ojos que reflejan la luz roja) asustó a unos adolescentes, y la histeria colectiva hizo el resto.

Conclusión: El legado de ojos rojos

Hoy, Point Pleasant ha abrazado a su monstruo. Hay una estatua de acero del Mothman en el centro del pueblo, un museo y un festival anual.
Pero si usted habla con los ancianos que vivieron el 67, no se ríen. Recuerdan el miedo. Recuerdan el sonido de las alas.

El Mothman sigue siendo el caso criptozoológico más inquietante porque tiene un final. No es un avistamiento eterno como el Bigfoot. Tuvo un principio, un nudo y un desenlace trágico.
¿Fue una coincidencia que una criatura imposible apareciera justo antes de un desastre imposible? ¿O hay fuerzas en este mundo que saben lo que va a pasar y vienen a mirar?

La próxima vez que cruce un puente antiguo de noche, mire hacia arriba. Quizás vea dos ojos rojos devolviéndole la mirada.