Representación artística de un grimorio medieval abierto, mostrando los sellos y conjuros utilizados para invocar entidades.El manual del hechicero: libros que prometían controlar a los demonios, pero que a menudo controlaban al lector.

Usted entra en una biblioteca antigua. En la sección restringida, encuentra libros encadenados a las estanterías. No es para que no los roben; es para que no se abran.
Estos son los Grimorios. Libros de gramática mágica. Manuales técnicos para invocar espíritus, encontrar tesoros y matar enemigos.

Durante la Edad Media y el Renacimiento, poseer uno de estos libros era una sentencia de muerte por la Inquisición. Sin embargo, circulaban en secreto entre sacerdotes renegados, nobles aburridos y eruditos sedientos de poder.

Pero, ¿funcionan? ¿Son trampas para el alma o herramientas de psicología profunda? Y la pregunta que todos se hacen: ¿Existe realmente el libro que vuelve loco a quien lo lee, el Necronomicón?

Acompáñeme a desempolvar las páginas prohibidas de la historia oculta.

La Clave de Salomón (Clavicula Salomonis)

Este es el «padre» de todos los grimorios. Aunque se atribuye al Rey Salomón bíblico (siglo X a.C.), fue escrito probablemente en el Renacimiento italiano (siglo XIV o XV).
No es un libro de satanismo vulgar. Es un manual de Alta Magia.
El mago no suplica a los demonios; los manda en nombre de Dios.

El libro detalla:

  • Cómo construir el «Círculo Mágico» de protección.
  • Los «Pentáculos» (sellos) planetarios para atraer amor, dinero o protección.
  • La preparación del mago (ayuno, baño, confesión).

Es un texto técnico y exigente. Si usted comete un error en el círculo, la entidad invocada puede matarlo. Es la ingeniería del espíritu.

El Lemegeton (La Llave Menor de Salomón)

Si la Clave Mayor es teórica, la Menor es práctica y oscura.
Su primera parte, el Ars Goetia, contiene la lista de los 72 Demonios que Salomón supuestamente encerró en una vasija de bronce.
Nombres como Bael, Paimon, Asmodeo y Astaroth aparecen aquí con sus sellos (firmas) y sus funciones.

  • Buer enseña filosofía y cura enfermedades.
  • Sitri hace que las personas se desnuden y se enamoren.
  • Andromalius encuentra cosas robadas.

Este libro es la base de la demonología moderna y del cine de terror (como Hereditary). La premisa es peligrosa: usar el mal para obtener beneficios terrenales.

El Gran Grimorio (El Dragón Rojo)

Este es considerado uno de los textos más peligrosos y «negros». Escrito en el siglo XVIII, supuestamente basado en escritos de 1522.
A diferencia de la Clave de Salomón, que usa el poder de Dios, el Gran Grimorio enseña cómo hacer un Pacto con el Diablo.
Detalla el ritual para invocar a Lucífugo Rofocale (el primer ministro del Infierno) y negociar con él.
El libro es famoso por ser «incombustible» (no se puede quemar) y se dice que el original está guardado en los Archivos Secretos del Vaticano.

El Grimorium Verum

Un texto del siglo XVIII que se burla de la complejidad de las Claves de Salomón y ofrece métodos «rápidos y sucios» para invocar demonios menores. Es un libro de brujería práctica, lleno de recetas para pociones y hechizos de amor o venganza. Es el manual del hechicero de pueblo, menos pretencioso pero quizás más usado.

El Necronomicón: La gran mentira

Ahora, hablemos del elefante en la habitación.
El Necronomicón es el grimorio más famoso del mundo. Se dice que está encuadernado en piel humana y escrito con sangre. Se dice que leerlo provoca locura instantánea.

La verdad: No existe.
Fue inventado al 100% por el escritor de terror H.P. Lovecraft en los años 20.
Lovecraft creó una historia de fondo detallada: escrito por el «árabe loco» Abdul Alhazred en el año 730 en Damasco, bajo el título Al Azif.
Lovecraft citaba el libro en sus cuentos para darles realismo. Otros escritores amigos suyos empezaron a citarlo también.
Con el tiempo, los fans empezaron a creer que era real. En los años 70, se publicaron versiones falsas («El Necronomicón de Simon») que mezclaban mitología sumeria con la ficción de Lovecraft, y que hoy se venden como libros de magia real.

Pero no se deje engañar. El Necronomicón es una obra maestra de la metaficción, no de la magia.

El Libro de Abramelin

Este es el grimorio de los «serios». No busca dinero ni sexo. Busca la Iluminación.
El ritual de Abramelin dura 6 meses (o 18, según la versión) de oración, aislamiento y purificación.
El objetivo es contactar con su Santo Ángel Guardián.
Una vez logrado, el Ángel le da autoridad para someter a los 4 Príncipes Demonios y sus legiones.
El famoso ocultista Aleister Crowley intentó realizar este ritual en la Casa Boleskine (Escocia), pero lo interrumpió. Se dice que dejó las puertas abiertas y desató una maldición sobre la casa y su vida.

Conclusión: El poder está en la mente

Los grimorios son fascinantes no porque la magia funcione como en Harry Potter, sino porque son herramientas psicológicas extremas.
El ritual, el miedo, el ayuno y la concentración intensa pueden alterar la conciencia del operador, provocando alucinaciones o cambios profundos en la personalidad.

Ya sea que usted crea que invoca a un demonio real o a una parte oscura de su propio subconsciente (su Sombra junguiana), el peligro es el mismo: si no tiene una mente fuerte, lo que salga del círculo puede destruirlo.