Fotografía de la infame Caja Dybbuk, el objeto maldito más famoso de internet, con sus puertas abiertas mostrando su interior vacío pero inquietante.El objeto más embrujado del mundo: una simple caja de vino que arruinó la vida de sus dueños.

En 2001, un restaurador de muebles llamado Kevin Mannis compró una pequeña caja de vino en una venta de garaje en Portland, Oregón. Pertenecía a una sobreviviente del Holocausto que había muerto recientemente a los 103 años.
La nieta de la mujer le advirtió: «Mi abuela siempre mantuvo la caja cerrada. Decía que dentro vivía un Dybbuk«.

Mannis, escéptico, la compró de todos modos. Planeaba regalársela a su madre.
Ese fue su error.

A los pocos minutos de dejar la caja en su tienda, las luces se apagaron, las puertas de seguridad se cerraron solas y un olor terrible a orina de gato llenó el lugar.
Cuando le regaló la caja a su madre, ella sufrió un derrame cerebral masivo en el momento exacto en que la recibió. En el hospital, incapaz de hablar, escribió en un papel: «ODIO EL REGALO».

Esta es la historia de la Caja Dybbuk, el objeto maldito más famoso de la era de internet. Un objeto que ha causado enfermedades, incendios, plagas de insectos y pesadillas compartidas a todos los que lo han poseído.

Acompáñeme a abrir la caja (metafóricamente) para descubrir qué hay dentro.

¿Qué es un Dybbuk?

En el folclore judío y la Cábala, un Dybbuk no es un demonio. Es el alma desencarnada de una persona muerta (generalmente un pecador) que no ha podido pasar al otro lado.
Esta alma vaga por la tierra buscando un cuerpo vivo para «adherirse» (la palabra dybbuk viene del hebreo davaq, que significa «adherirse» o «aferrarse»).

La leyenda dice que la caja fue creada por la anciana sobreviviente en España después de la guerra. Ella y otros sobrevivientes intentaron contactar a los espíritus de sus familiares muertos usando una Ouija casera, pero contactaron algo más. Algo oscuro. Lograron atraparlo en la caja de vino mediante un ritual.

El contenido de la caja

Cuando Mannis finalmente abrió la caja, no encontró un monstruo. Encontró objetos extraños y tristes:

  • Dos peniques de 1920.
  • Un mechón de pelo rubio y otro castaño.
  • Una pequeña estatua de granito con la palabra «Shalom» (Paz) grabada.
  • Una copa de vino de oro seca.
  • Un capullo de rosa seco.
  • Un candelabro con patas de pulpo.

Parecía un relicario. Pero los efectos paranormales no cesaron.

La cadena de terror: De Mannis a Post Malone

Mannis vendió la caja en eBay. El comprador, un estudiante universitario llamado Iosif Nietzke, comenzó a experimentar cosas horribles:

  • Se le caía el pelo.
  • Su casa se llenó de insectos.
  • Olía a flores podridas y amoníaco.
  • Tenía pesadillas recurrentes de una «anciana bruja» que lo golpeaba.

Nietzke la vendió a Jason Haxton, un director de museo médico. Haxton desarrolló problemas de salud graves (urticaria, tos con sangre) y vio sombras en su casa.
Haxton consultó a rabinos, quienes le dijeron que la caja debía ser sellada y enterrada. En su lugar, la escondió en una caja militar forrada de oro y acacia (como el Arca de la Alianza) para contener la energía.

Finalmente, la caja terminó en manos de Zak Bagans, el famoso investigador paranormal, quien la exhibe en su Museo Embrujado en Las Vegas.
Se dice que el rapero Post Malone tocó la caja (o estuvo cerca cuando la abrieron) y sufrió una racha de mala suerte inmediata: un accidente de avión, un robo en su casa y un accidente de coche.

¿Fraude o Maldición?

Usted debe ser crítico. Kevin Mannis es un escritor y creativo. Años después, admitió en una entrevista que él «creó» la historia de la caja para venderla en eBay y escribir un guion de película. Dijo que él mismo talló la estatua y puso los objetos dentro.

Sin embargo, los dueños posteriores (Nietzke y Haxton) juran que los fenómenos paranormales que vivieron fueron reales. Haxton incluso escribió un libro documentando sus enfermedades y la investigación histórica.
¿Es posible que Mannis inventara la historia, pero que su intención y el miedo colectivo de miles de personas en internet crearan un Tulpa (una entidad mental manifestada) que ahora habita la caja real?

Conclusión: El poder de la narrativa

La Caja Dybbuk es un ejemplo perfecto de cómo un objeto ordinario puede convertirse en un contenedor de terror a través de la historia que contamos sobre él.
Ya sea que contenga un espíritu del Holocausto o simplemente el poder de la sugestión masiva, el resultado es el mismo: la caja destruye la paz de quien la posee.

Si alguna vez ve una caja de vino antigua sellada con cera en una venta de garaje, hágase un favor: no la compre. Y si la compra, por lo que más quiera, no la abra.