Usted está en la isla de Creta, la cuna de la primera gran civilización de Europa: los minoicos. Es el año 1908. El arqueólogo italiano Luigi Pernier está excavando en las ruinas del palacio de Festo (Phaistos). En un sótano oscuro de un edificio del complejo, encuentra algo que no debería estar allí.
No es oro, ni joyas. Es un disco de arcilla cocida, de unos 15 centímetros de diámetro. A primera vista, parece un plato decorativo. Pero cuando Pernier lo limpia, descubre que ambas caras están cubiertas de una espiral de símbolos extraños.
Usted está ante el Disco de Festo, el objeto más enigmático de la Edad del Bronce.
Lo que hace que este disco sea una pesadilla para los historiadores no es solo que no podamos leerlo. Es cómo fue hecho. Los símbolos no fueron dibujados ni grabados con un estilete, como era la norma en la antigüedad. Fueron estampados. Alguien creó 45 sellos individuales (uno para cada símbolo) y los presionó sobre la arcilla húmeda uno por uno.
Usted debe detenerse a procesar esto: está viendo el primer ejemplo conocido de tipos móviles en la historia de la humanidad. Esta tecnología de «impresión» no volvería a verse hasta Gutenberg, unos 3000 años después. ¿Fue el Disco de Festo un experimento solitario de un genio olvidado, o la evidencia de una producción en masa de la que no queda rastro?
Anatomía de un misterio
Examine el objeto con la mente de un detective. El disco contiene un total de 241 impresiones de 45 signos diferentes. Están dispuestos en una espiral que va desde el borde exterior hacia el centro (o viceversa, incluso la dirección de lectura es debatida, aunque la mayoría cree que es de afuera hacia adentro).
Los símbolos son fascinantes y figurativos. Usted verá:
- Una cabeza humana con una cresta de plumas (¿un guerrero filisteo?).
- Un hombre caminando.
- Una mujer.
- Un barco.
- Un pez.
- Un escudo redondo.
- Una rama de olivo.
Los grupos de símbolos están separados por líneas verticales, lo que sugiere que representan palabras o frases. Pero, ¿qué idioma es?
El problema lingüístico: ¿Por qué no podemos leerlo?
Usted podría pensar: «Hemos descifrado los jeroglíficos egipcios y el Lineal B. ¿Por qué no esto?».
El problema es la falta de muestras. Para descifrar un código, usted necesita suficiente texto para encontrar patrones estadísticos o una piedra Rosetta bilingüe. El Disco de Festo es un «hapax legomenon» arqueológico: un objeto único. No se ha encontrado nada más con esta escritura en todo el mundo.
Sin más ejemplos, cualquier intento de traducción es pura especulación. Esto no ha impedido que cientos de lingüistas (y aficionados entusiastas) lo intenten.
Las teorías sobre el idioma subyacente son tan variadas como imaginativas:
- Griego arcaico: Algunos creen que es una forma muy temprana de griego, oculta bajo un sistema silábico.
- Minoico (Lineal A): La teoría más lógica es que representa el idioma nativo de Creta, el minoico, que tampoco ha sido descifrado completamente.
- Luwita o Hitita: Debido a la similitud de algunos símbolos con los jeroglíficos de Anatolia (Turquía).
- Semítico: Algunos ven conexiones con lenguas antiguas de Oriente Medio.
Las traducciones propuestas: Del himno al teorema
La lista de «traducciones» propuestas es hilarante por su diversidad. Dependiendo de a quién usted lea, el disco dice cosas totalmente diferentes:
- Un himno religioso a la Diosa Madre o a Zeus.
- Una lista de soldados o un inventario de palacio.
- Un teorema geométrico complejo para la construcción de calendarios.
- Una partitura musical.
- Un juego de mesa antiguo (similar al Juego de la Oca).
- Una maldición contra los enemigos de Festo.
El Dr. Gareth Owens, del Instituto Tecnológico de Creta, afirmó recientemente haber descifrado parte del disco, sugiriendo que es una oración a la «madre embarazada» y a la «diosa brillante» (Astarté). Sin embargo, sin una validación externa, su teoría sigue siendo solo eso: una teoría.
La teoría del fraude: ¿Demasiado bueno para ser verdad?
Usted debe considerar la posibilidad más cínica. En 2008, el experto en arte Jerome Eisenberg publicó un artículo en la revista Minerva sugiriendo que el disco es una falsificación.
Según Eisenberg, Luigi Pernier, desesperado por encontrar algo que rivalizara con los descubrimientos de Arthur Evans en Cnosos, fabricó el disco.
- Argumentos a favor del fraude: El borde del disco es demasiado perfecto («corte limpio») para la época. La técnica de los tipos móviles es anacrónica. No se ha encontrado nada igual en 100 años de excavaciones intensivas en Creta.
- Argumentos en contra: La arcilla parece antigua. Los símbolos, aunque únicos, tienen similitudes estilísticas con objetos reales como el Hacha de Arkalochori. Crear un sistema lingüístico falso que engañe a los expertos durante un siglo requiere un genio lingüístico que Pernier quizás no tenía.
La única forma de resolver esto sería realizar una prueba de termoluminiscencia al disco para fecharlo con exactitud. Pero el Museo Arqueológico de Heraclión, donde se guarda como un tesoro nacional, se ha negado a permitir pruebas invasivas. ¿Miedo a la verdad o protección del patrimonio?
La conexión con la Atlántida y los Pueblos del Mar
Si asumimos que es auténtico, el símbolo más intrigante es la «cabeza con plumas». Este tocado es muy similar al que usaban los Pueblos del Mar (específicamente los Peleset o Filisteos) representados en los templos egipcios de Medinet Habu.
Los Pueblos del Mar fueron una confederación misteriosa que arrasó el Mediterráneo oriental al final de la Edad del Bronce. ¿Es el disco un mensaje dejado por estos invasores? ¿O es un registro de la civilización minoica justo antes de su colapso catastrófico (posiblemente causado por la erupción de Thera/Santorini)?
Algunos investigadores esotéricos vinculan a los minoicos con la leyenda de la Atlántida de Platón. Una civilización avanzada, pacífica, amante de los toros y el mar, destruida por el agua. Si el disco es atlante, podríamos estar sosteniendo el último registro de un mundo perdido.
Conclusión: El mensaje en la botella del tiempo
El Disco de Festo nos frustra porque es un mensaje que nos grita a la cara, pero somos sordos a su frecuencia.
Usted tiene en sus manos (metafóricamente) la prueba de que hace 3700 años, alguien tuvo la idea de la imprenta. Alguien sistematizó el lenguaje en 45 signos. Alguien quiso preservar un mensaje en arcilla cocida para la eternidad.
Lo lograron. El mensaje sobrevivió. Pero la clave para entenderlo murió con ellos.
Hasta que encontremos otro fragmento, otra tablilla con los mismos símbolos en un contexto diferente, el Disco de Festo seguirá girando en su espiral de silencio, desafiando nuestra arrogancia intelectual y recordándonos que el pasado es un país extranjero donde no hablamos el idioma.
