La atmósfera asfixiante de Whitechapel: el escenario del nacimiento del siglo XX según Alan Moore.
El abismo que nos devuelve la mirada
Cuando Alan Moore y Eddie Campbell se sumergieron en las brumas del Londres victoriano para crear From Hell, no buscaban simplemente relatar una serie de crímenes atroces. Su intención era cartografiar el nacimiento del siglo XX a través de la sangre vertida en las calles de Whitechapel. Jack el Destripador no es aquí un villano de opereta, sino el partero de una era de caos, el ejecutor de un ritual psicogeográfico destinado a someter lo femenino bajo el peso de una arquitectura racional y patriarcal. La obra se apoya en la controvertida teoría de Stephen Knight, que vincula los asesinatos con una conspiración de alto nivel que involucra a la monarquía británica y a la masonería.
La teoría de Stephen Knight y el peso de la corona
Para entender el andamiaje narrativo de Moore, debemos retroceder a la década de 1970, cuando Stephen Knight publicó Jack the Ripper: The Final Solution. Según esta tesis, los asesinatos fueron una operación de limpieza ejecutada para encubrir un matrimonio ilegal y el nacimiento de un hijo ilegítimo del príncipe Albert Victor, nieto de la reina Victoria. El pintor Walter Sickert habría sido el nexo, y las víctimas, un grupo de prostitutas que intentaron chantajear a la corona. Aunque la mayoría de los historiadores modernos descartan esta versión por falta de pruebas sólidas, para Moore funciona como el motor perfecto para explorar la corrupción institucional y el poder de los símbolos.
Sir William Gull: el arquitecto del horror
El corazón de From Hell late en la mente de Sir William Gull, el médico de la reina. En la obra, Gull no es un psicópata común; es un místico oscuro que cree estar realizando un sacrificio necesario para mantener el orden del mundo. Moore nos regala uno de los capítulos más densos y fascinantes de la historia del cómic: un recorrido en carruaje por Londres donde Gull explica a su cómplice, Netley, la carga esotérica de los monumentos de la ciudad. Desde las iglesias de Nicholas Hawksmoor hasta los obeliscos egipcios, Gull ve una red de poder que debe ser alimentada con sangre para que la razón siga imperando sobre la intuición.
Psicogeografía y la marca de los dioses
La psicogeografía, ese estudio del impacto del entorno geográfico en las emociones y el comportamiento, es fundamental en esta decodificación. Moore sugiere que los lugares tienen memoria y que los actos cometidos en puntos específicos de la red urbana pueden alterar la conciencia colectiva. Gull realiza sus crímenes siguiendo un patrón geométrico que busca ‘atar’ la energía femenina de Londres. Al asesinar a las cinco víctimas en lugares específicos, está trazando un pentagrama invisible, un sello de control sobre la urbe. No es solo asesinato; es una operación de ingeniería mágica a gran escala.
La masonería como herramienta de control social
La representación de la masonería en From Hell es implacable. Se muestra como una red de protección mutua que opera por encima de la ley. Los rituales masónicos impregnan la ejecución de los crímenes: la forma en que las gargantas son cortadas, la extracción de órganos y la disposición de los cuerpos reflejan, según la narrativa, las penas simbólicas prometidas en los juramentos de los grados inferiores. Moore utiliza esto para criticar cómo las estructuras de poder se protegen a sí mismas, creando una justicia paralela donde el fin —la estabilidad del Imperio— justifica cualquier atrocidad.
El cuarto de disección y la deshumanización
En el clímax de la obra, el asesinato de Mary Jane Kelly se transforma en una experiencia trascendental. Gull ya no está en una habitación miserable de Miller’s Court; está en un templo fuera del tiempo. Moore utiliza este momento para conectar los asesinatos de 1888 con los horrores del siglo XX: el Holocausto, la bomba atómica y la vigilancia masiva. Gull tiene visiones del futuro y comprende que su obra ha sido el catalizador de un siglo de desapego y tecnocracia. La frialdad con la que desmiembra el cuerpo es la misma frialdad con la que el mundo moderno tratará la vida humana.
El papel de Frederick Abberline: la impotencia de la ley
Frente a la maquinaria de la conspiración encontramos al inspector Frederick Abberline. Representa al hombre común, honesto pero limitado, que intenta aplicar la lógica policial a un evento que es esencialmente metafísico. Su fracaso no es una falta de talento, sino la imposibilidad de luchar contra un sistema que ha decidido que la verdad es un lujo prescindible. Abberline termina la historia roto, dándose cuenta de que la justicia es solo un teatro para mantener a las masas tranquilas mientras los hilos reales se mueven en la sombra de los clubes privados y las logias.
La estética de lo abyecto
El arte de Eddie Campbell, con su estilo sucio, rayado y lleno de sombras, es vital para esta decodificación. No busca la belleza, sino la atmósfera. El Londres de From Hell es un lugar pegajoso, donde el hollín y la sangre se mezclan. Esta elección estética refuerza la idea de que estamos ante un registro histórico deformado, una autopsia de la sociedad victoriana. La falta de colores brillantes obliga al lector a centrarse en las texturas y en la oscuridad que emana de los personajes, haciendo que la conspiración se sienta visceral y no solo teórica.
Conclusiones sobre un mito moderno
From Hell no intenta resolver el misterio de Jack el Destripador, sino que lo utiliza para examinar nuestras propias sombras. Al decodificar la obra, entendemos que Moore nos advierte sobre el peligro de las grandes narrativas y el poder de los símbolos cuando son manejados por aquellos que creen tener el derecho divino de moldear la realidad. La conspiración masónica es el envoltorio de una verdad más amarga: que el progreso a menudo se construye sobre los cuerpos de los olvidados y que nuestra modernidad nació en un callejón oscuro de Whitechapel.
¿Es históricamente exacta la teoría masónica de From Hell?
No, la teoría de Stephen Knight en la que se basa Moore ha sido ampliamente desacreditada por historiadores. No existen pruebas de que el príncipe Albert Victor tuviera un hijo ilegítimo ni de que Sir William Gull estuviera involucrado en asesinatos rituales. Moore utiliza esta teoría como un recurso narrativo y filosófico.
¿Qué significa el título From Hell en este contexto?
El título proviene de la famosa carta ‘Lusk’, supuestamente enviada por el asesino junto a medio riñón humano. En la obra de Moore, también simboliza el estado mental de Gull y el nacimiento de un siglo XX infernal marcado por la deshumanización.
¿Cuál es la importancia de la psicogeografía en la obra?
Es crucial porque plantea que el diseño de las ciudades y sus monumentos influye en la psique humana. Gull usa los monumentos de Londres para realizar un ritual que busca someter la conciencia colectiva, conectando el pasado mítico con el futuro tecnológico.
¿Por qué Moore eligió a Sir William Gull como el asesino?
Gull permite a Moore explorar la intersección entre la ciencia médica, la autoridad real y el misticismo oscuro. Como médico de la reina, Gull representa el nexo perfecto entre el conocimiento técnico y el poder absoluto del Estado.