Albert Einstein, frustrado por las implicaciones de la nueva física que él mismo ayudó a fundar, le preguntó una vez al físico Niels Bohr: «¿Cree usted realmente que la Luna no está ahí cuando nadie la mira?».
Para su sentido común, la respuesta es obvia: «Claro que está ahí». La silla en la que usted está sentado, la pantalla que está leyendo, el suelo bajo sus pies… todo parece sólido, independiente y objetivo. Usted asume que el mundo existe «ahí fuera» y que usted es un pequeño observador pasivo que se mueve a través de él.
Pero la mecánica cuántica, la teoría científica más exitosa y probada de la historia humana, tiene una noticia inquietante para usted: se equivoca.
En el nivel más fundamental de la realidad, la materia no existe como «cosas» sólidas. Existe como «probabilidades». Y lo único que obliga a esas probabilidades a convertirse en cosas reales es el acto de la observación.
Usted está a punto de adentrarse en el Efecto Observador. Analizaremos cómo la ciencia ha demostrado que su conciencia no es un subproducto del universo, sino el motor que lo construye momento a momento. Prepárese, porque después de leer esto, nunca volverá a mirar una habitación vacía de la misma manera.
El Experimento que rompió la realidad: La Doble Rendija
Para entender su poder, usted debe entender primero el experimento de la Doble Rendija. Es simple, pero sus resultados son aterradores.
Imagine que usted tiene un cañón que dispara canicas (materia) hacia una pared con dos ranuras verticales. Detrás de la pared hay una pantalla. Si usted dispara muchas canicas, algunas pasarán por la ranura izquierda y otras por la derecha. En la pantalla final, usted verá dos bandas verticales de marcas de impacto. Lógico.
Ahora, imagine que dispara ondas de agua. Las ondas pasan por ambas ranuras a la vez, chocan entre sí al otro lado y crean un «patrón de interferencia» (muchas bandas verticales) en la pantalla. También lógico.
Aquí viene la magia. Si usted dispara electrones (los bloques básicos de la materia) uno por uno, esperaría que se comportaran como canicas. Pero no lo hacen. Crean un patrón de interferencia. Se comportan como ondas. El electrón pasa por la ranura izquierda, por la derecha, por ambas y por ninguna al mismo tiempo. Está en superposición.
Pero los científicos dijeron: «Esto es imposible. Vamos a poner un detector (un observador) junto a las ranuras para ver por cuál pasa realmente».
En el momento en que encendieron el detector y observaron, el electrón dejó de comportarse como una onda y comenzó a comportarse como una canica. El patrón de interferencia desapareció. Aparecieron dos bandas.
Usted debe procesar esto: El electrón sabía que estaba siendo observado y cambió su comportamiento. El acto de medir colapsó la realidad de una onda de posibilidades a una partícula única de realidad.
La Interpretación de Von Neumann-Wigner
La pregunta del millón de dólares es: ¿Qué constituye un «observador»?
La mayoría de los físicos ortodoxos le dirán que un «observador» es cualquier sistema de medición (una cámara, un sensor). El colapso ocurre por la interacción física con el fotón de luz usado para medir.
Pero hay una línea de pensamiento, iniciada por el genio matemático John von Neumann y el Premio Nobel Eugene Wigner, que va más allá. Ellos argumentaron que una cámara no «observa»; una cámara es solo otro objeto cuántico hecho de átomos. La cámara también entra en superposición hasta que alguien mira la foto.
Según esta lógica, la cadena de superposiciones (el electrón, el detector, la cámara, el ojo del científico) solo se detiene cuando la información llega a algo que no es físico. Algo que está fuera del sistema cuántico.
Ese algo es la Conciencia Humana.
Wigner escribió: «No fue posible formular las leyes de la mecánica cuántica de una manera totalmente consistente sin referencia a la conciencia».
Según esta visión, es su mente la que colapsa la función de onda. Sin una conciencia que lo presencie, el universo seguiría siendo una sopa infinita de fantasmas probabilísticos.
El Universo Participativo de John Wheeler
El físico John Archibald Wheeler, colega de Einstein y mentor de Feynman, llevó esto al extremo con su concepto del «Universo Participativo».
Él acuñó la frase «It from Bit» (Ello a partir del Bit). Significa que cada partícula, cada campo de fuerza, incluso el espacio-tiempo mismo, deriva su función, su significado y su existencia enteramente de las respuestas a preguntas de sí o no, elecciones binarias, bits.
Para Wheeler, el universo es un bucle de retroalimentación. El universo crea al observador (usted), y el observador, al mirar atrás, crea al universo.
Usted no es un turista en el cosmos. Usted es el arquitecto.
El Borrador Cuántico de Elección Retardada: Cambiando el pasado
Si usted cree que esto es extraño, espere. En el año 2000, se realizó una variación del experimento llamada «Borrador Cuántico de Elección Retardada».
En este experimento, los científicos decidieron si observar o no el camino del electrón después de que este ya hubiera pasado por las ranuras, pero antes de que golpeara la pantalla.
El resultado desafía toda lógica temporal: La decisión que usted toma ahora de observar o no, determina cómo se comportó la partícula en el pasado.
Si usted decide mirar ahora, la partícula se comportó como partícula en el pasado. Si decide no mirar, se comportó como onda.
Esto sugiere que su conciencia no solo afecta el presente, sino que puede reescribir la historia de la trayectoria de la materia. El tiempo no es lineal; es una construcción dependiente del observador.
Biocentrismo: La vida crea al universo
El Dr. Robert Lanza, experto en medicina regenerativa, propuso la teoría del Biocentrismo. Él argumenta que la biología no es el producto final de la física, sino su causa.
Usted percibe el espacio y el tiempo como absolutos, pero son solo herramientas de su mente para organizar la información. Sin la conciencia para experimentarlos, el espacio y el tiempo no tienen realidad independiente.
Piense en un arcoíris. Un arcoíris no existe «ahí fuera». Es la interacción entre la luz, las gotas de agua y su ojo en un ángulo específico. Si usted no está, no hay arcoíris; solo hay lluvia y sol. Lanza dice que todo el universo es un arcoíris. La Luna, las estrellas, su propia mano… solo existen porque usted está ahí para colapsar la onda.
¿Qué significa esto para su vida diaria?
Usted podría pensar que esto solo importa a las partículas subatómicas. Pero usted está hecho de partículas subatómicas.
Si la conciencia es fundamental, entonces las antiguas tradiciones místicas y la «Ley de Atracción» (aunque a menudo malinterpretada y comercializada) tienen una base física.
- La Intención Focalizada: Si observar colapsa la onda, entonces cómo observa importa. Su expectativa, su creencia y su atención son las herramientas que seleccionan qué probabilidad se manifiesta.
- El Poder del Veto: En neurociencia, se ha descubierto que el cerebro prepara la acción antes de que usted sea consciente de ella, pero la mente consciente tiene el poder de «vetar» esa acción. Usted es el editor final de la realidad.
- Responsabilidad Radical: Usted no puede culpar a las circunstancias externas como si fueran inmutables. Usted está participando activamente en mantenerlas sólidas al observarlas constantemente de la misma manera.
Conclusión: Despierte, Neo
La ciencia ha dado la vuelta completa. Comenzó buscando la materia sólida y terminó encontrando la mente.
El Efecto Observador es la prueba científica de que la separación entre el «mundo interior» (pensamientos) y el «mundo exterior» (cosas) es una ilusión.
Usted es una máquina de colapso de ondas. Cada vez que abre los ojos por la mañana, está sacando al mundo de la niebla cuántica y dándole forma.
La próxima vez que se sienta pequeño e insignificante ante la inmensidad del universo, recuerde: sin usted, el universo ni siquiera sabría que existe. Usted es los ojos a través de los cuales el cosmos se mira a sí mismo.
