Le invito a un viaje a un bosque de secuoyas milenarias en Monte Rio, California. Un lugar de una belleza natural sobrecogedora que, durante dos semanas cada mes de julio, se convierte en el campamento de verano más exclusivo y secreto del planeta. Este es el Bohemian Grove, el retiro anual del Bohemian Club, una sociedad privada de caballeros con sede en San Francisco.
La imagen pública es la de un club de campo rústico, un lugar donde los hombres más poderosos del mundo —presidentes, magnates de los medios, contratistas de defensa, banqueros— pueden escapar de las presiones del mundo, beber, relajarse y disfrutar de la camaradería bajo el lema del club: «Las arañas tejedoras no vienen aquí a tejer». Una promesa de que los negocios y las conspiraciones se dejan en la puerta.
Pero, ¿y si ese lema fuera la mayor mentira de todas? ¿Y si este campamento de verano fuera, en realidad, uno de los centros de poder más importantes del mundo, un lugar donde se forja la agenda global? ¿Y si en el corazón de este retiro se encuentra un ritual pagano, extraño y profundamente perturbador, en el que la élite del mundo quema una efigie humana frente a un búho de hormigón de 12 metros de altura?
Hoy, vamos a adentrarnos en el Bohemian Grove. Vamos a separar el mito de la realidad documentada, a analizar su ritual más infame y a preguntarnos qué hacen realmente los hombres más poderosos del mundo cuando creen que nadie los está mirando.
El Club y el Campamento: un patio de recreo para la élite
El Bohemian Club fue fundado en 1872 por un grupo de periodistas, artistas y músicos de San Francisco. Originalmente, era un club para bohemios literales. Sin embargo, pronto empezaron a admitir a empresarios y hombres de poder como miembros honorarios para que ayudaran a financiar el club. En pocas décadas, los hombres de poder superaron en número a los bohemios, y el club se transformó en lo que es hoy: uno de los clubes de élite más exclusivos del mundo.
El campamento de verano en el Grove comenzó en 1878 y se ha celebrado anualmente desde entonces. La lista de miembros y invitados a lo largo de la historia es un «quién es quién» del poder estadounidense y mundial.
- Presidentes: Casi todos los presidentes republicanos de EE.UU. desde Herbert Hoover han sido miembros, incluidos Dwight D. Eisenhower, Richard Nixon, Ronald Reagan y ambos George Bush.
- Industria y Finanzas: Directores ejecutivos y miembros de las juntas directivas de prácticamente todas las grandes corporaciones de la lista Fortune 500, bancos de Wall Street y compañías petroleras.
- Defensa e Inteligencia: Generales de alto rango, directores de la CIA y los principales contratistas de defensa.
- Medios de comunicación: Propietarios y altos ejecutivos de las principales cadenas de televisión y periódicos.
La membresía es exclusivamente masculina. Durante dos semanas, estos hombres viven en campamentos rústicos, asisten a charlas, realizan obras de teatro y, supuestamente, se relajan. Pero es el evento que da inicio al campamento el que ha generado la mayor controversia.
El ritual central: la Cremación del Cuidado
En la primera noche del campamento, los miembros se reúnen a la orilla de un lago frente a una imponente estatua de hormigón de un búho de 12 metros de altura, cubierta de musgo. Allí, a la luz de las antorchas, se lleva a cabo un ritual llamado la Cremación del Cuidado (Cremation of Care).
Gracias a la infiltración del locutor de radio y cineasta Alex Jones en el año 2000, quien filmó el ritual en secreto, conocemos los detalles de esta extraña ceremonia.
- La procesión: Un grupo de hombres vestidos con túnicas y capuchas rojas, negras y plateadas (los «sacerdotes») llevan una efigie humana en un ataúd abierto, que representa a «Dull Care» (la Preocupación Aburrida).
- La invocación al Búho: La ceremonia es dirigida por un Sumo Sacerdote, que se dirige al búho gigante como el centro de su devoción. La voz pregrabada del actor y miembro del club Walter Cronkite emana de la estatua del búho.
- El sacrificio: La efigie de «Care» es colocada en una pira funeraria a los pies del búho. Después de una serie de cánticos y música dramática, la pira es encendida y la efigie es «sacrificada» en el fuego.
- El simbolismo: El propósito declarado del ritual es quemar simbólicamente las preocupaciones y responsabilidades del mundo exterior, permitiendo a los miembros disfrutar de las dos semanas de retiro sin las cargas de sus vidas cotidianas.
El Búho: ¿símbolo de sabiduría o de Moloch?
La figura central del ritual es el búho. Oficialmente, el búho es un símbolo de sabiduría. Sin embargo, los críticos y los teóricos de la conspiración señalan una conexión mucho más oscura.
- Moloch y el sacrificio: La imagen de una gran figura a la que se le ofrece un sacrificio en el fuego evoca inquietantemente las descripciones del Antiguo Testamento de la deidad cananea Moloch (o Molech), a quien se le ofrecían sacrificios de niños en el fuego. Aunque el búho no es idéntico a Moloch, la similitud simbólica de la práctica es, para muchos, demasiado grande para ser una coincidencia.
- Simbolismo oculto: El búho también es un símbolo importante en diversas tradiciones ocultistas y en la iconografía de los Illuminati, a menudo representando la sabiduría que ve en la oscuridad, o el conocimiento secreto.
¿Es la Cremación del Cuidado un simple y excéntrico drama teatral, como afirman sus miembros? ¿O es un ritual pagano genuino, una invocación a una deidad oscura por parte de la élite que gobierna el mundo?
La agenda real: las «Charlas junto al lago»
Si el ritual es el teatro, las «Charlas junto al lago» (Lakeside Talks) son el verdadero negocio. Cada día, a mediodía, una figura prominente (un miembro o un invitado) da un discurso informal sobre un tema de importancia global. Estos no son discursos casuales.
- Establecimiento de políticas: En 1942, fue en una Charla junto al lago donde el físico Ernest Lawrence y otros delinearon el plan para el Proyecto Manhattan, que desarrollaría la bomba atómica.
- Selección de candidatos: En 1967, Richard Nixon y Ronald Reagan se reunieron en el Grove y, según se informa, llegaron a un acuerdo político que allanó el camino de Nixon hacia la presidencia en 1968.
- Discursos influyentes: A lo largo de los años, figuras como Henry Kissinger, Dick Cheney y otros líderes mundiales han utilizado estas charlas para presentar ideas de política exterior y económica a una audiencia increíblemente influyente, lejos de cualquier escrutinio mediático.
Esto contradice directamente el lema del club. Las «arañas tejedoras» no solo vienen al Grove, sino que tejen sus redes más importantes en este entorno de aparente informalidad. El Grove no es un escape de la política; es la política en su forma más pura y concentrada.
Conclusión: ¿fraternidad o conspiración?
Entonces, ¿qué es el Bohemian Grove? La respuesta, como en muchos de estos misterios, probablemente se encuentre en un punto intermedio.
Es innegable que es una de las reuniones de poder más importantes del planeta, un lugar donde se forjan relaciones y se establecen consensos que tienen consecuencias en el mundo real. La idea de que estos hombres poderosos pasan dos semanas juntos sin discutir negocios o política es, sencillamente, absurda.
La naturaleza del ritual de la Cremación del Cuidado es más difícil de discernir. Para la mayoría de los miembros, probablemente sea una tradición extraña y anticuada, una especie de obra de teatro de una fraternidad universitaria para hombres mayores.
Pero para el círculo interno, para la élite que entiende el poder del simbolismo y el ritual, podría tener un significado mucho más profundo. Podría ser un acto de vinculación psicológica, un ritual que une a sus participantes en un secreto compartido y en una mentalidad que los separa del resto de la humanidad. El acto de quemar simbólicamente su «cuidado» o su «conciencia» podría ser una forma de reafirmar su derecho a tomar decisiones que afectan a miles de millones de personas sin la carga de la empatía o la responsabilidad moral.
El Bohemian Grove nos muestra que la élite global no solo conspira en salas de juntas, sino que también juega en el bosque. Y sus juegos, por muy extraños que parezcan, tienen consecuencias muy reales para todos nosotros.
