Usted está solo en un bosque profundo de Oregón o Columbia Británica. Es de noche. De repente, escucha un aullido que no es un lobo, ni un oso, ni un puma. Es un grito gutural, largo y modulado que le hiela la sangre. Luego, el sonido de algo pesado, bípedo, rompiendo ramas mientras camina.
Para la ciencia oficial, el Bigfoot (o Sasquatch) es un mito. Una mezcla de osos mal identificados, pareidolia y bromistas con disfraces de gorila.
Pero para miles de testigos oculares, incluidos policías, guardabosques y cazadores experimentados, el Bigfoot es un animal de carne y hueso. Y no solo tienen historias; tienen huellas, pelos y grabaciones.
Usted está a punto de analizar la evidencia más sólida que existe sobre el homínido desconocido de Norteamérica. Desde la película que ha resistido 50 años de escrutinio hasta los controvertidos estudios de ADN que sugieren un origen híbrido humano. Acompáñeme a separar la leyenda de la biología.
La Película Patterson-Gimlin: El Santo Grial
Si usted habla de Bigfoot, tiene que empezar en 1967. Roger Patterson y Bob Gimlin estaban montando a caballo en Bluff Creek, California, cuando vieron una figura enorme y peluda caminando junto al arroyo. Patterson sacó su cámara de 16mm y filmó 59.5 segundos de historia.
La criatura, apodada «Patty», camina con una fluidez y un peso que ha desconcertado a expertos en biomecánica y efectos especiales durante décadas.
Analice los detalles que hacen difícil que sea un disfraz:
- Músculos visibles: Se puede ver la musculatura de la espalda y las piernas moviéndose bajo la piel/pelo. En 1967, los trajes de gorila eran holgados y rígidos (piense en El Planeta de los Simios de esa época).
- La marcha: La criatura camina con una «marcha complaciente» (rodillas dobladas), levantando los pies alto, algo agotador para un humano pero eficiente para un bípedo gigante.
- Las proporciones: Los brazos son desproporcionadamente largos y las piernas cortas en comparación con un humano. El centro de gravedad es diferente.
- Senos: La criatura tiene senos visibles y pendulares cubiertos de pelo. ¿Por qué un bromista añadiría ese detalle anatómico tan específico y poco «monstruoso»?
Bill Munns, experto en maquillaje de Hollywood, analizó la película en alta resolución y concluyó que crear un traje así en 1967 habría requerido un presupuesto y una tecnología que Patterson (un vaquero de rodeo sin dinero) no tenía.
El Proyecto Genoma Sasquatch: La controversia del ADN
Las huellas y los videos son interesantes, pero la ciencia exige carne. O al menos, ADN.
En 2013, la Dra. Melba Ketchum, veterinaria y genetista, publicó los resultados de un estudio de 5 años llamado «Sasquatch Genome Project».
Analizaron más de 100 muestras de pelo, sangre y tejido supuestamente de Bigfoot.
Los resultados que Ketchum presentó fueron explosivos y, para muchos, increíbles:
- El ADN mitocondrial (línea materna) era 100% humano moderno.
- El ADN nuclear (línea paterna) era de un primate desconocido no humano.
La conclusión de Ketchum: El Bigfoot es un híbrido. Hace unos 15.000 años, una especie de primate desconocido se cruzó con hembras humanas, creando una especie híbrida estéril o aislada.
La comunidad científica rechazó el estudio, alegando contaminación de las muestras y mala metodología. Sin embargo, otros laboratorios independientes han encontrado secuencias de ADN en pelos que no coinciden con ningún animal conocido en la base de datos GenBank. La puerta genética no está cerrada; está entreabierta.
Huellas Dérmicas: Las huellas dactilares del gigante
Usted puede falsificar una huella en el barro con madera tallada. Pero es muy difícil falsificar crestas dérmicas.
El antropólogo forense Jimmy Chilcutt, experto en huellas dactilares de la policía, analizó moldes de huellas de Bigfoot. Encontró crestas dérmicas (las líneas de la piel) que eran consistentes entre huellas encontradas a miles de kilómetros de distancia y décadas de diferencia.
Lo más importante: las crestas eran verticales, no horizontales como las humanas, y tenían una textura más gruesa. Además, muchas huellas muestran una «ruptura del medio tarso», una flexibilidad en el pie que los humanos no tienen, pero que un simio bípedo de 300 kilos necesitaría para caminar.
Gigantopithecus: El candidato prehistórico
Si el Bigfoot existe, ¿qué es? La teoría más plausible para la zoología es el Gigantopithecus blacki.
Este fue un simio real que vivió en Asia hace 300.000 años. Medía 3 metros y pesaba 500 kilos.
La teoría sugiere que cruzó el puente de tierra de Bering hacia América (igual que los humanos y los osos) y sobrevivió en los vastos bosques del continente, evolucionando hacia el bipedalismo.
El sonido de la sierra
Además de verlos, la gente los escucha. Las grabaciones de audio, como las famosas «Sierra Sounds» grabadas por Ron Morehead en los años 70, muestran vocalizaciones complejas.
Expertos en bioacústica han analizado estos sonidos y afirman que el rango vocal excede la capacidad humana (demasiado grave y demasiado potente) y la velocidad de articulación sugiere un lenguaje primitivo o comunicación compleja, no solo gruñidos animales.
Conclusión: La ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia
Usted se preguntará: «Si son reales, ¿dónde están los cuerpos? ¿Por qué no hemos atropellado a uno?».
Es una pregunta válida. Pero considere esto: los osos mueren en el bosque todo el tiempo, y rara vez encontramos sus cadáveres. La naturaleza recicla rápido. Además, si el Bigfoot es inteligente (casi humano), podría enterrar a sus muertos.
Norteamérica es inmensa. Hay millones de acres de bosque denso donde ningún humano ha pisado en años. Es el escondite perfecto.
La evidencia acumulada —la película de 1967, el ADN anómalo, las huellas dérmicas y los audios— sugiere que hay algo ahí fuera. Algo que camina en dos patas y nos evita deliberadamente.
La próxima vez que vaya al bosque, no mire solo al suelo. Mire entre los árboles. Podría ser que el mito le esté devolviendo la mirada.
